• 25/02 - TALLER DE MANCHAS

    De 14 A 18 hs. Centro Integrador Comunitario Sanguinetti (Corrientes y Luther King, barrio Sanguinetti) Sábado recreativo con el Taller de Manchas y Carnaval.

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ARQUEOLOGÍA


ARQUEOLOGÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Poblamiento de América

Antes de adentrarnos en el pasado de la región pampeana, donde se encuentra el Municipio de Moreno, creemos conveniente presentar, de manera sintética, algunas de las hipótesis que se han planteado para explicar el poblamiento de América.

Las primeras teorías nacieron cuando el hombre europeo llegó a las costas de nuestro continente. En un primer momento hubo cuestionamientos acerca de la “humanidad” de los habitantes de estas tierras. Luego se pensó que su origen podría ser fenicio, hebreo, chino, o que podrían provenir de la mítica Atlántida.

En la actualidad esas propuestas nos pueden parecer fantásticas, o incluso ridículas, ya que los datos proporcionados por el registro arqueológico y por las ciencias que permiten reconstruir procesos climáticos ocurridos hace miles de años nos brindan evidencias suficientes para descartarlas.

Aunque en este momento los arqueólogos contamos con muchísimos datos confiables, estamos muy lejos de coincidir en una sola teoría que determine la fecha aproximada y el lugar por el que ingresaron a América los primeros pobladores. Desde Alaska hasta Tierra del Fuego encontramos sitios muy antiguos, con dataciones similares, y estas evidencias provocan mayor confusión, dado que dificultan la definición de una zona de ingreso y de un posible itinerario posterior.

Sabemos que hace más de 10.000 años el clima de nuestro planeta era muy distinto. La última glaciación había causado el congelamiento de parte del agua de los océanos; por lo tanto, al tener éstos menos cantidad de agua en estado líquido, el nivel de costa era más bajo que en el presente. Este fenómeno originó en el extremo noroeste de nuestro continente, donde hoy se encuentra Alaska, una extensa planicie de tierra y hielo en lugar del brazo de mar conocido en la actualidad con el nombre de Estrecho de Bering . A ese desaparecido territorio, hoy sumergido, se lo denomina Beringia y su existencia posibilitó el ingreso por vía terrestre de grupos cazadores asiáticos en América.

Hasta ahora se cree que ésta fue la vía de ingreso más temprana, aunque pudo haber otras oleadas inmigratorias tardías que ingresaron al continente por otros medios ( por ejemplo, a través del Océano Pacífico, o de Groenlandia ).

Una vez alcanzado el territorio americano, surge la incógnita acerca de la manera en que estos grupos sortearon el obstáculo que presentaban los glaciares continentales. Se han propuesto dos caminos: un “corredor” que habría existido entre dos masas glaciarias, y la costa de Alaska.

La fecha aproximada de ingreso también se presta a controversias. Hay dos posiciones enfrentadas: la primera propone que el hombre llegó a América alrededor del 13.000 AP (antes del presente) y luego se distribuyó rápidamente por el continente. La segunda afirma que hubo distintos momentos de ingreso, desde los 20 o 25.000 AP hasta 200.000 AP, aunque esta última fecha es muy discutida.

La mayor dificultad para contrastar esta hipótesis radica en encontrar evidencias de los primeros pobladores. Se supone que éstos formaban grupos pequeños que tenían gran movilidad, lo cual implicaría una disminución en la visibilidad de los sitios debido a la escasa cantidad de desechos descartados en un espacio de grandes dimensiones. A esto debemos sumarle los procesos geomorfológicos ( por ejemplo, los movimientos de los glaciares, los cambios en las líneas de costa, la erosión eólica, los procesos aluvionales, etc. ) que también habrían impedido la preservación de los sitios anteriores al 14.000 AP.

De todas maneras, cabe destacar que no es conveniente basar las interpretaciones en el análisis de sitios aislados. Sólo a través de los estudios regionales y de la integración de los datos se podrá avanzar en la comprensión de este complejo proceso de poblamiento.

Los primeros habitantes de la región pampeana 

(Ampliar en Sección Paleontología)

Hasta el momento, los indicios aportados por el registro arqueológico nos permiten afirmar que los seres humanos han vivido en el territorio de la actual provincia de Buenos Aires desde hace por lo menos 11.000 años.

Esos tempranos habitantes formaban grupos que, debido a su organización socio-política y económica, reciben el nombre de cazadores- recolectores. Se caracterizaban por no presentar jerarquías marcadas entre sus miembros y por compartir los alimentos que obtenían mediante la caza, la recolección de vegetales silvestres y la pesca.

En esa época, el aspecto que presentaba nuestra provincia era muy distinto. El clima era más seco y frío, y el nivel del mar era más bajo a raíz de la glaciación, por lo tanto la línea de costa sobre el océano Atlántico se extendía más hacia el Este. Al mismo tiempo, existía una gran variedad de animales. Entre ellos encontramos a los gliptodontes, milodontes, megaterios y caballos americanos, todos ellos extintos en el presente y a los cuales se los conoce bajo la denominación de megafauna, por su gran tamaño.También había animales medianos y pequeños, como el guanaco, el ñandú, el venado de las pampas, los armadillos, los roedores, el zorro, el puma y el jaguar.

Los primeros pobladores se asentaron en campamentos construidos a cielo abierto o en cuevas y aleros. Se desplazaban entre sus campamentos y también partían para cazar y recolectar, para buscar rocas con el fin de confeccionar con ellas armas y utensilios, y para realizar actividades sociales o rituales.

Los sitios más antiguos (11.000-10.000 AP) se concentran en el sector oriental de Tandilia y en la llanura adyacente hacia el Sudoeste. Este aprovechamiento particular del espacio puede deberse a la existencia de materia prima (rocas duras, aptas para ser talladas) y a las ricas llanuras aledañas. Sin embargo, esto no implica que no hayan sido habitadas otras áreas, sólo quiere decir que por el momento se han encontrado estas evidencias. Entre los instrumentos hallados predominan los realizados sobre cuarcita ( constituyen más del 90 %), aunque es posible que se hayan usado otras materias primas (por ejemplo, madera o cuero) que no se han conservado. Se cree que estos grupos se desplazaban entre las sierras, las llanuras y la costa durante sus itinerarios estacionales.


Los sitios arqueológicos de mayor antigüedad son:


• Cerro La China (ubicado en las Sierras de Lobería, sector oriental de las Sierras de Tandilia): en tres aleros se encontraron utensilios de piedra tallada en ambas caras, una punta de proyectil conocida con el nombre de cola de pescado y fogones.
Su antigüedad es de 10.500 años AP.
• Cerro El Sombrero (a pocos kilómetros del Cerro La China): en su cima y en un abrigo de su ladera se encontraron cientos de utensilios de piedra y puntas cola de pescado, con dataciones entre 10.200 y 10.800 años AP.

• Cueva Tixi (Sierra de la Vigilancia, sector oriental de las Sierras de Tandilia): se hallaron fogones, utensilios de piedra y restos de animales que sirvieron de alimento (guanaco, venado de las pampas, coypo, armadillo extinto Eutatus. Su antigüedad es de unos 10.000 años y los utensilios fueron confeccionados con rocas autóctonas (cuarzo, cuarcita) y alóctonas (sílice, basalto).

• Arroyo Seco (cerca del arroyo del mismo nombre, en la llanura interserrana): se encontraron varios campamentos superpuestos, producto del uso reiterado de ese lugar durante miles de años (aunque no de manera continua). Las evidencias más antiguas están fechadas entre 11.000 y 8.500 años AP. Quienes ocuparon este sitio se alimentaron de guanaco, venado y algunos animales hoy extintos, como los megaterios y los caballos americanos que eran cazados en otro lugar y llevados allí para ser consumidos. En este sitio también se hallaron esqueletos humanos, pero pertenecen a grupos que visitaron el lugar milenios más tarde.

• Paso Otero (a orillas del río Quequén Grande): se encontraron instrumentos de piedra y huesos quemados de mamíferos extintos (megaterio, toxodonte, caballo americano, camélidos. Es un sitio de caza y faenamiento de 10.200 años de antigüedad.

Otros sitios de menor antigüedad son:


• La Moderna (cerca del arroyo Azul): se hallaron algunos huesos y parte del caparazón de un gliptodonte, asociados a instrumentos cortantes de cuarzo cristalino y a algunos utensilios de cuarcita. Probablemente se faenó al animal en ese lugar. Se fechó en unos 7.000 a 7.500 años AP.

• Sitios de la Costa Atlántica: desde alrededor del año 7.400 AP hasta la época de la Conquista, la costa atlántica fue ocupada o visitada frecuentemente por los grupos que vivían en la región pampeana.
Cerca de Monte Hermoso se encontraron varios sitios con útiles de piedra y cientos de huesos de lobos marinos que habían sido faenados en otro lugar. Se encontró, además, un instrumento de madera alargado, datado entre 7.300 y 6.600 años AP, con una decoración en zig - zag grabada en una de sus caras. Es el instrumento de madera más antiguo que se encontró en la provincia de Buenos Aires, pero se desconoce su función.
En otro sitio cercano se hallaron huellas de pisadas humanas, tanto de niños como de adultos. Pertenecen a varios episodios, y su antigüedad oscila entre los 6.795 y 7.125 años AP.

• Arroyo Seco: en este sitio, cuyos niveles de ocupación más antiguos ya hemos comentado, se encontraron 41 esqueletos humanos que fueron depositados en cuatro episodios distintos. El más antiguo corresponde al año 7.800 AP. Entre los huesos de los esqueletos correspondientes a esa fecha se encontraron 11 puntas de proyectil de piedra, largas y triangulares.

Entre el 6.000 y el 3.000 AP se extinguió la megafauna, la línea de costa adoptó, aproximadamente, su posición actual, y los habitantes de la región basaron su dieta en la caza del guanaco, venado, ñandú, armadillos y roedores. Las puntas de proyectil de piedra tenían forma de triángulo isósceles y su longitud era de 4 ó 5 cm. Se encontraron, también, morteros de piedra, por lo que se supone que estas personas procesaban vegetales. Los sitios arqueológicos correspondientes a esta época se encuentran en los bordes de lagunas y a orillas de ríos y arroyos, pero se siguieron utilizando las cuevas de las sierras de Tandilia y Ventania.
Desde unos dos milenios antes de la llegada de los españoles a esta región, los grupos de cazadores-recolectores comenzaron a dejar mayor cantidad de evidencias, debido, tal vez, a una ocupación más intensa del territorio.
En esa época, en el noreste de la provincia de Buenos Aires, donde podemos ubicar al Partido de Moreno, los cazadores-recolectores utilizaron instrumentos de hueso, y quizá también de madera, aunque estos últimos no se conservaron. Los instrumentos de piedra, incluidas las puntas de proyectil, eran pequeños. Estos grupos cazaban venados de las pampas, ciervos de los pantanos y coipos. También se alimentaban de guanacos, pero con el paso del tiempo este animal se fue haciendo escaso. Complementaban su dieta con la pesca y la recolección de moluscos de agua dulce.
Hacían recipientes de cerámica, algunos de los cuales eran decorados con motivos geométricos incisos cuando la pasta todavía estaba fresca. Las vasijas eran redondeadas y no tenían asas. La cerámica más antigua de la provincia de Buenos Aires no se encontró en esta zona sino al sur, a orillas del río Quequén Grande, y está datada en 3.000 AP.
Como ya hemos dicho, las puntas de proyectil de piedra que se encuentran en sitios pertenecientes a este último período son pequeñas y triangulares. Alrededor del 2500 AP adoptan la forma de triángulo equilátero. Estas nuevas puntas señalan la aparición del arco y la flecha. Hasta ese entonces, las puntas de proyectil se fijaban en astas y se usaban como lanzas.
También en esa época se hizo más asiduo el uso de boleadoras, aunque se sabe que se las utilizaba desde hacía miles de años.

El contacto con los europeos

Ninguno de los pueblos que habitaron el actual territorio de la provincia de Buenos Aires conoció la escritura. Por ese motivo, los primeros documentos que hablan sobre estos pobladores fueron escritos por los conquistadores españoles.

Cuando los españoles llegaron al Río de la Plata a principios del siglo XVI se encontraron con grupos que presentaban distintas características culturales. Entre esta diversidad de pueblos podemos nombrar a :


• Los guaraníes, cazadores-recolectores, pescadores y horticultores (cultivaban maíz, calabaza, mandioca, porotos, maní, yerba mate, batata y algodón), quienes se desplazaron desde el Alto Paraná hacia el Sur. Se supone que llegaron al Río de la Plata poco antes que los españoles, y sólo se han hallado vestigios arqueológicos de ellos en las islas del Delta, en Martín García y en la costa del Río de la Plata. Usaban canoas de troncos y vasijas de cerámica, a las que decoraban con pintura ( rojo sobre blanco) o modelados. Hilaban el algodón, con el que hacían sus vestimentas, y también eran hábiles cesteros. Construían grandes viviendas de palos, pajas y barro.

• Los querandíes eran cazadores-recolectores terrestres, pero mantenían relaciones de intercambio con los guaraníes. Cazaban ñandúes y ciervos, pescaban con red y hacían harina de pescado. Vivían en toldos de cuero y vestían mantos de cuero de liebres y prendas de algodón que obtenían de los guaraníes. Tenían cestería y cerámica. Habitaron el Norte de nuestra provincia.
(Ampliar sección Historia)

Con la llegada de los españoles comenzó un proceso de cambio que culminaría con la desaparición casi todos estos pueblos. Se introdujo el caballo, y luego el ganado vacuno y el ovino. En el siglo XVII muchos de estos grupos vivían en reducciones, hecho que los obligaba a llevar una vida sedentaria. Pero en el Sur de la provincia las reducciones no fueron exitosas y algunos de estos pueblos se unieron a los mapuches, perdiendo así su identidad cultural.

Los mapuches provenían de la Patagonia y llegaron a la región pampeana tardíamente, atraídos por el ganado. Lograron detener el avance de los europeos hasta los últimos años del siglo XIX, pero finalmente sucumbieron.

La rica diversidad cultural de la provincia de Buenos Aires, cuyo origen se remonta, como hemos visto, a más de 10.000 años atrás, se extinguió sólo en tres siglos ante los efectos devastadores de la conquista europea.

Bibliografía

La presente sección fue elaborada a partir de los textos que se citan a continuación. Te invitamos a consultarlos si deseas ampliar los temas tratados.

OTTONELLO, María M. y Ana M. LORANDI. Introducción a la Arqueología y Etnología. Buenos Aires, EUDEBA. 1987.

PELAEZ, Pablo. El registro material y los nuevos modelos sobre el poblamiento de América. Fichas de Cátedra de Fundamentos de Prehistoria. Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires. 1999.

TARRAGO, Myriam (directora de tomo).Nueva Historia Argentina. Los Pueblos Originarios y la Conquista. Barcelona, Editorial Sudamericana. 2000.


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