| Los
factores hidrográficos son los caracteres físicos
y químicos del agua. El agua es uno de los elementos
más abundantes en la superficie de nuestro planeta
y sirve de medio de vida a un inmenso número
de especies.
Aunque
los océanos contienen la mayor parte del agua,
los ríos, lagos, lagunas y charcos, constituyen
también medios ricos de vida.
Las
propiedades físicas y químicas del agua
son importantes para los organismos que las pueblan.
El
agua tiene un calor específico muy elevado, por
eso, las grandes masas de agua son reguladores de la
temperatura, formando un medio muy estable, más
que el aire, en el que las variaciones son muy rápidas.
El agua tarda más tiempo en calentarse y en enfriarse.
La
viscosidad del agua es variable según la temperatura,
pero es suficientemente viscosa, como para impedir que
los pequeños organismos caigan muy rápidamente
al fondo. Muchos de estos presentan expansiones o largos
apéndices que aumentan su flotabilidad.
Los
movimientos de las masas de agua (mareas, corrientes,
olas, etc.), determinan, lo mismo que las aguas tranquilas,
una flora y fauna diferentes.
En
el fondo de las aguas dulces y tranquilas como en la
laguna de la presa Ing. Roggero, se forman sedimentos.
Estos cuerpos de agua son ricos en vegetación
y su fauna es bastante variada.
En
cambio, en las aguas en movimiento, que someten su lecho
a una erosión intensa, la vegetación es
escasa, el oxígeno disuelto es abundante. Su
fauna es muy especializada con peces musculosos como
la trucha en el sur argentino, capaz de vencer nadando
la fuerte corriente. Existen también animales
provistos de órganos de fijación que evitan
ser arrastrados.
Si
bien la velocidad de escurrimiento del Río Reconquista
debiera permitir comparaciones de su ambiente lótico
(de aguas en movimiento) con el ambiente léntico
(de aguas quietas) de la laguna que forma la presa,
esta no puede realizarse debido a grandes desórdenes
en su composición biótica, dificultando
su estudio principalmente las alteraciones por contaminación,
hasta el punto de haberse invertido la condición
natural según la cual, un río debiera
ver incrementada gradualmente la diversidad de peces
hacia su desembocadura. |
La
flora y fauna acuáticas tienen tanta necesidad
de respiración como los organismos terrestres,
y por eso los gases disueltos como el oxígeno
tienen gran importancia. Una trucha tiene necesidad
de mucho oxígeno y no puede vivir sino en aguas
frías y muy batidas (en el agua fría el
oxígeno disuelto es más soluble y el movimiento
de batido del agua permite la incorporación de
oxígeno desde la atmósfera.)
En
cambio, un pez como la tararira, puede contentarse en
aguas tranquilas y calientes con muy poco oxígeno
disuelto, a poca profundidad (ver contaminación
del Río Reconquista).
El
agua se considera "dulce" cuando tiene menos
de 0,5 gramos de sales por cada litro. El agua de mar
posee una concentración en sal bastante constante,
con una media de 35 gr./l de sales disueltas.
También
existen aguas salobres que se forman en circunstancias
especiales (estuarios, ríos, lagunas donde el
agua marina es dulcificada por las lluvias o la llegada
de aguas dulces, etc.), la salinidad en estos casos
presenta una concentración intermedia, a menudo
variable, con una fauna especialmente adaptada.
Muchos
organismos animales, moluscos y crustáceos, tienen
necesidad de calcio para fabricar su concha o caparazón.
El agua es "dura" cuando contiene más
de 25 mg. de calcio por litro, y se denomina "blanda"
si contiene menos de 9 mg. por litro. La proporción
de calcio determina la existencia o no, de organismos
con caparazón en determinadas aguas.
Un
organismo se denomina Eurialino si es capaz de soportar
grandes variaciones de salinidad. En caso contrario
(si no soporta grandes cambios de salinidad) se dice
que es Estenohalino.
Justamente
las grandes diferencias entre las formas orgánicas
de mares y ríos, demuestran la importancia de
la salinidad en esos medios como factor ecológico.
Sin
embargo, organismos como algunas anguilas, van a reproducirse
al mar, y en otros casos, como en el salmón,
remontan ríos desde el mar con el mismo objeto.
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| La
Cuenca del Río Reconquista: limita al Noroeste,
con el sector hídrico perteneciente a la cuenca
del Río Luján y otros cursos menores,
y hacia el Sudeste, con la porción media e inferior
del Río La Matanza.
La
superficie total de la cuenca abarca 167.000 hectáreas,
incluyendo casi en su totalidad a los Partidos de Ituzaingó
y Morón (96%), Moreno (91%) y parcialmente a
los siguientes Partidos: Luján (19%), General
Rodríguez (81%), José C. Paz , San Miguel
y Malvinas Argentinas (54%), Tigre (15%), General Las
Heras (39%), Merlo (59%), Tres de Febrero (63%), General
San Martín (70%), San Isidro (73%), Vicente López
(10%) y Marcos Paz (29%).
La
cuenca principal adopta una forma rectangular en dirección
sudeste-nordoeste. El cauce primitivo tiene una longitud
de 82 Km y un caudal medio de 3 mts. cúbicos
por segundo, equivalente a 69.000 litros de escurrimiento
diario en condiciones normales.
El
río recibe las aguas de 134 afluentes, algunos
de aportes muy escasos e intermitentes, que recorren
sumados un total de 606 Km.
El
cauce principal del Reconquista se origina en la confluencia
de los arroyos El Durazno y La Choza, punto que sirve
de límite, junto al arroyo La Horqueta, a los
Partidos de Moreno, Merlo, Marcos Paz y General Rodríguez,
en cuyas inmediaciones se encuentra emplazada la Presa
Ing. Roggero desde 1971.
La
población total de la cuenca es de 3.700.000
habitantes, lo que representa el 11,34% de la población
del país y un 34,25% del área Metropolitana.
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Origen
del río: Los ríos del Nordeste de la Provincia.
de Buenos Aires, que desembocan en el Paraná
y Río De La Plata, tienen todos el mismo origen
geológico.
Estos
se han formado como consecuencia de procesos que comienzan
con la fractura y elevación del bloque mesopotámico
en la Era Terciaria. Estos fenómenos que dan
también origen a los Ríos Paraná
y De La Plata, determinan una serie de fallas dispuestas
hacia la zona del Delta. En profundidad, estos bloques
fracturados y hundidos, forman escalonamientos que determinan
el relieve actual.
Al
principio, sobre los sedimentos cenozoicos que recubren
estas placas, el agua discurría lentamente, ocupando
grandes extensiones, hacia la zona de la actual desembocadura,
pero con el paso del tiempo, durante las etapas de erosión,
el continuo desgaste provocado por el escurrimiento
de las aguas, estos valles fueron madurando, profundizándose,
hasta tener la apariencia actual.
El
fondo y las barrancas del actual del Río Reconquista
están constituidos en su mayor parte por sedimentos
de Edad Mamífero Lujanense cuya antigüedad
máxima es de 300.000 años. La corriente
erosiona y arrastra lentamente estos sedimentos profundizando
el cauce.
Teniendo
en consideración la antigüedad relativa
de dichos sedimentos, podemos afirmar que el actual
Río Reconquista es de origen bastante reciente. |