|
| |
Flora
de la región |
|
En el mapa fitogeográfico
de la provincia de Buenos Aires, elaborado por A. Cabrera,
esta región está clasificada integrando
el distrito oriental de la Provincia Pampeana, en opinión
de otros autores, influenciada por el distrito de los
talares de la Provincia del Espinal.
Esto se puede observar en la región de la cuenca
alta del Río de La Reconquista, donde son frecuentes
asociaciones de Talas (Celtis tala) y Espinillos (Acacia
caven).
En
este sentido, existe dentro del Partido de Moreno, en
la zona de la presa Ing. Roggero, sector de las cavas,
unos 150 Talas agrupados.
Una especie de grandes espinas que ha invadido la zona
formando bosques, es la mal llamada "acacia",
Corona de Cristo (Gleditsia triacantus), cuyas agrupaciones
pueden verse transitando la ruta Nº 6. |
|
Dentro
del distrito Pampeano Oriental pueden distinguirse las
siguientes comunidades, de acuerdo a la clasificación
de Angel Cabrera: |
Pseudoestepa
graminosa :
Esta comunidad es la que cubre
los campos altos; son los pastizales que cubren
los suelos arcillo-arenosos ligeramente ácidos.
La mayor parte de estos terrenos han sido dedicados
a la agricultura y por lo tanto muy modificados.
Quedan relictos, junto a las vías férreas y en
campos poco pastoreados. La vegetación está formada
por gramíneas cespitosas de medio a un metro de
altura. Las matas están más o menos próximas entre
sí, de acuerdo a la fertilidad del suelo, a la
humedad y el pastoreo, y entre ellas crecen numerosas
especies de hierbas más bajas. La cobertura del
suelo oscila entre el 50% y el 100%, según las
estaciones del año. A fines del invierno y principio
de la primavera es máxima, reduciéndose durante
el estío y otoño, época durante la cual la vegetación
semeja una verdadera estepa.
|
|
| Algunas
especies del pastizal: |
Cortadera o Plumero
(Cortadeira seollana)
|
Pasto
Miel
(Paspalum dilatatum) |
| Principales
plantas vasculares que encontramos en la zona. |
 |
Cebadilla
criolla
(Bromus unioloides) |
Paja
colorada
(Paspalum quadrifarium) |
Flechilla
(Stipa neesiana) |
Pasto
(Bothriochloa laguroides) |
Espartillo
(Spartina densiflora) |
Carda
o Serrucheta
(Eryngium eberneum) |
Carquejilla
(Baccharis articulata) |
Mio-Mio
(Baccharis cordifolia) |
LAS
ARBOLEDAS:
|
La
casi totalidad de árboles de la actual llanura
pampeana es producto de la forestación de importante
desarrollo en todo el Area Metropolitana.
El antiguo aspecto de la llanura, se conoce por descripciones
de viajeros naturalistas como Humboldt quien expresa:
"...llena el alma del sentimiento de lo infinito".
Los árboles que se encontraban en esta zona a la
llegada de los españoles, aunque nunca muy numerosos,
se hallaban formando galería en las márgenes
del río y los arroyos de lo que hoy es Moreno,
en las áreas de suelo húmedo, y salpicando
aquí y allá, la inmensa llanura. |
| La
circunstancia de que nuestra jurisdicción se encuentre
en gran medida dentro de la depresión que forma
la cuenca del Río Reconquista (91%), con vastas
áreas inundables y humedales hoy disminuidas por
la sobreexplotación de los acuíferos y el
triunfo de la teoría del escurrimiento superficial
en toda la provincia, a través de zanjas, canales
y entubamientos (en la zona del Polideportivo Municipal
se llegó a cultivar arróz) nos llevan a
afirmar que, a la llegada de los españoles existían
en nuestro territorio bosques de cierta extensión.
Observaciones de viajeros de la época colonial,
como aquel que describió en 1691 : "... de
Buenos Aires a Córdoba se extiende una llanura
de más de 200 leguas, en la que no se ve un solo
árbol", se refieren a generalidades fitogeográficas
que para nuestra zona en particular, carecen de validéz.
Entre otras especies se podían encontrar el "Tala",
"Sombra de toro", "Sauce criollo",
"Espinillo", "Chañar", "Coronillo",
"Ceibo", "Ombú", y probablemente
"Aguaribay".
Existen pruebas de la existencia de "Algarrobos"
(Prosopis alba), característico de toda la Provincia
del Espinal, que llegó hasta los alrededores de
la ciudad de Buenos Aires y que fueron destruidos, quedando
algunos de estos viejos ejemplares, aislados, en Campo
de Mayo y San Isidro. Sin embargo pueden observarse en
Moreno ejemplares de algarrobo en algunas quintas que
han sido plantados en el transcurso del presente siglo.
La destrucción de aquella arboleda se habría
debido a la necesidad de los conquistadores de proveerse
de madera, en los primeros años de Buenos Aires.
Esto queda probado a través de Actas del Cabildo
de Bs. Aires que datan de 1590, cuyas disposiciones intentaban
evitar la desaparición de los pocos algarrobos
que había "en el ejido de esta ciudad, hacia
el Riachuelo de los navíos". Para la misma
época otras disposiciones intentaban lograr la
conservación de los sauces de las costas de los
ríos interiores. |
| En
cercanías y dentro del partido de Moreno existe
hoy, una variada arboleda, en su mayor parte compuesta
por árboles exóticos (aprox. 90%), formada
desde la colonización de estas tierras, inicialmente
para obtener sombra, madera, abastecimiento de frutos
y como "rompevientos", en las inmediaciones
de los cascos y puestos de estancias, así como
en los bordes de algunos caminos.
Aún subsiste, en algunos sitios, este tipo de formaciones
arbóreas, solitarias en las zonas rurales, donde
la agrupación de árboles muy antiguos suelen
indicar lugares habitados por viejos pobladores.
Guillermo Enrique Hudson, quien vivió durante su
niñez en la estancia "Veinticinco Ombúes"
(actual Parque Ecológico G. E. Hudson) de Florencio
Varela, describe en su libro: "Allá Lejos
y Hace Tiempo", las arboledas de esa zona de la campiña
bonaerense de mediados del siglo pasado. Habla de los
Alamos de Lombardía que se encontraban plantados
en fila, Sauce colorado (Sauce criollo), Acacias negras,
(Gleditsia), Membrilleros, Cerezos, Durazneros, Moreras,
Acacia Blanca, Paraísos, Ombúes, etc. Puede
verse que ya en aquellos años se encontraban plantadas
tanto especies autóctonas, como exóticas.
Otra forma de plantación, esta vez involuntaria,
en que muchas especies vegetales exóticas fueron
introducidas desde Europa, consistió en el transporte
de semillas adheridas en el pelaje del ganado importado,
o en diversos elementos introducidos y aún mezclado
con otras plantas y frutos para el consumo y cultivo.
|
|
Burmesiter, en su obra "Un viaje por los Estados
Del Plata" realizado a fines de la década
de los años de 1850, describe la vegetación
originada en los bordes de los caminos que recorrió
en el trayecto de Bs. Aires a Santa Fe y Córdoba,
que contrastaba con la vegetación autóctona
de esos lugares, atribuyendo este cambio a las semillas
que iban cayendo de las carretas, el ganado, el hombre,
etc.
Muchas de estas especies vegetales posteriormente se transformaron
en plagas; todas modificaron en alguna medida la naturaleza
autóctona de estas tierras. En el libro de J. C.
Ocampo. Paso del Rey- apuntes para su historia, el autor
menciona la existencia de un monte de frutales a principios
del siglo XVIII, perteneciente al fundador Francisco de
Merlo, ubicado a la vera de la capilla y pueblo de Merlo.
Se recuerda también que la introducción
de Eucalipthus de varias especies, comenzó en el
año 1858, por iniciativa de Sarmiento.
Registros de plantaciones de árboles en Moreno
existen desde 1874, por Juan Pernín, a orillas
del Río De Las Conchas, en inmediaciones del puente
ferroviario, donde aún pueden observarse las Casuarinas
que plantara.
Es necesario observar a nuestro alrededor para encontrar
algunos ejemplares que pasan casi inadvertidos, aunque
a veces se encuentran en lugares muy frecuentados.
Un
ejemplo claro de ello lo constituye un grupo de Paraísos
de más de 100 años de antigüedad que
se hallan en los terrenos de la estación de Moreno,
en el sector de la antigüa casa del jefe de la misma,
que sin duda datan de la fundación de este pueblo
y deberían ser declarados junto con las edificaciones,
Monumento Natural Municipal, así como el Aguaribay
y un Ombú que se conserva en las proximidades del
Museo Alcorta o el centenario Eucalipto ubicado en la
vereda de la Capilla San Juan Bautista, sobre la Avda.
Victorica, etc.
Interesante
es también la introducción de la Morera,
para la cría del Gusano de Seda. Desde entonces
se han reproducido, expandiéndose por todos los
rincones del Partido, favorecida por las excretas de los
pájaros.
En fin, son numerosas y variadas las especies de árboles
de los sectores urbanizados. La relación de estas
arboledas con la gran cantidad de aves que han invadido
toda la región del Gran Buenos Aires, parece ser
otro de los beneficios del árbol.
Así
como la plantación de especies arbóreas
ha sido beneficiosa, la destrucción de la arboleda
original determinó algunos fenómenos ecológicos
negativos.
Un caso ejemplar ha sido la desaparición en la
zona de la mariposa comúnmente llamada "Bandera
Nacional", (Morpho caetenarius argentinus), hermoso
insecto de unos 12 a 15 cm de envergadura, de coloración
celeste metalizada, que habitaba estas tierras, del que
se cuenta, entre otras particularidades que era atraído
por el color azul o el celeste, al punto de no poder resistirse
a la tentación de posarse sobre las personas que
vestían ropas de estos colores.
Esta variedad desarrollaba su ciclo biológico en
relación con el árbol de Coronillo (Scutia
buxiflora Reiss), en el dorso de cuyas hojas depositaba
sus huevecillos, de las que al hacer eclosión las
larvas se alimentaban.
Este árbol autóctono fue desapareciendo
de la zona y con él desapareció también
esta mariposa.
¿Constituye una utopía intentar reintroducir
esta, como otras muchas especies desaparecidas en estas
tierras? No lo sabemos, pero sería bueno intentarlo,
como intentamos realizar tantas otras cosas, sin estar
seguros del éxito. |
| Bibliografía
del Capítulo: Anales del Museo Nahuel
Huapí "Perito Moreno" Tomo III Bs.As.
1953. // Barbetti, Ricardo. Los árboles. M.A.C.N.
1992. // Brailovsky, Elio. Foguelman, Dina. Memoria Verde.
Historia Ecológica de la Argentina. Edit. Sudamericana.
1º edic. 1991. // Cabrera, A. Flora de los alrededores
de Buenos Aires. // Cabrera, A. Las plantas acuáticas.
Eudeba, l964. // Fernández, Julián C. Algunos
árboles cultivados en las calles de la ciudad de
Buenos Aires. Municipalidad de la Ciudad de Bs.As. 1980 |
|
|
|
|